¿PUEDE LA EDUCACIÓN SER NEUTRA?

¿ Puede la educación ser neutra?

¿Estamos en casa facilitando espacios de emancipación o manteniendo dependencias?. En nuestras aulas, ¿fomentamos la toma de decisiones tras reflexión y debate o aplicamos “soluciones” ajenas y votaciones exprés?. Cuando nos dirigimos a los jóvenes, ¿les escuchamos sin prejuicios y les ayudamos a verse o proyectamos una imagen genérica y estereotipada?. ¿Tenemos una mirada afectuosa y paciente que le dé a cada uno su tiempo para madurar?

Creemos que la educación debe facilitar el entendimiento, promocionar el diálogo, la meditación, la experiencia, la propuesta y la toma de decisiones individuales y colectivas conscientes. Una educación que contribuya a la libertad, la identidad, la creación y la participación nos haría más fuertes y más capaces.

¡Si no educamos para el desarrollo, educamos para el subdesarrollo!

IDENTIDAD, INDEPENDENCIA, GATOS Y LIEBRES

Todos los seres humanos necesitamos IDENTIDAD. Pero, ¿cómo satisfacemos esta necesidad? ¿quién decide con qué “nos vale”? ¿es una bandera, una canción, un mismo cielo?

Somos libres de construir nuestra identidad como queramos, nadie debería definir lo que somos, ni como personas, ni como grupo. ¿Y si nos hacemos preguntas y buscamos dentro las respuestas ?

Es posible que podamos encontrar formas de identidad que al mismo tiempo nutran nuestra necesidad de libertad, de participación o de afecto…¡Qué potente sería!

¿Merece la pena pararse a pensarlo? Es muy probable que si no lo pensamos alguien lo haga por nosotros y al final nos acaben dando gato por liebre.

DIVERSIÓN Y ENTENDIMIENTO

Los jóvenes (y los adultos también) necesitan entender el mundo y entenderse a ellos mismos. Tienen la información al alcance de la mano pero muchos carecen de una comprensión que les permita construir y construirse en un mundo complejo.

Menos es Max es un juego divertido que aporta conocimiento acerca de cómo podemos vivir mejor atendiendo a nuestra individualidad y a la vez a nuestro entorno. Sirve, por ejemplo, para darnos cuenta del valor de tener buenos amigos, posicionarnos frente al fracking o encontrar nuestra vocación.

Jugando entendemos la diferencia entre los bienes materiales y nuestras necesidades; qué es el Desarrollo (personal y comunitario) y cómo favorecerlo; las relaciones entre nuestras decisiones cotidianas y sus consecuencias (individuales y globales); situaciones y formas de hacer, estar o ser que suman y otras que restan (la forma también es fondo); un poquito más sobre género, medioambiente, consumo, derechos humanos, sostenibilidad, relaciones personales, etc.

Nos divertimos cuando apostamos sin saber exactamente qué ganaremos o perderemos; competimos ocultando nuestros intereses; nos arriesgamos o ¡no nos atrevemos a hacerlo!; nos ponemos en evidencia al cuidar más unas necesidades que otras; convertimos nuestro tiempo de vida en un juego de estrategia.